Geminis porque el mundo me ha hecho asi
¡Señores y señoras!, ¡damas y caballeros!, ¡niños y niñas!, en general, ¡cualquier persona! y por no dejar a nadie fuera, ¡entes sin pretensiones especiales de existencia! tengo que anunciar que el equipo de científicos (locos, obviamente) de Ruido Blanco (actualmente sólo estamos en nómina yo y yo, pero somos un buen equipo) puede responder a la pregunta que ha amenazado a la humanidad desde que por primera vez se encontró un paralelogramo oscuro como el petroleo y tiró gracilmente un hueso al cielo: ¿puede el hombre (entendido como humanidad en general, no como el sexo en particular) sobrevivir sin Internet?
Después de la reclusión semivoluntaria de uno de nuestros cientificos (no vamos a detallar si era yo o yo, para preservar su economato) en el Centro para Estados Alterados de la Conciencia (lease Manicómio o Nido del Cuco) de ************* (censurado para preservar, de nuevo, el economato de las personas que aún se encuentran allí) situado en las verdes y frescas tierras gallegas podemos concluir que un ente sin Internet puede sobrevivir durante al menos tres semanas (el sujeto del estudio no pudo soportarlo más) aunque el estado final de la mente del paciente se vio profundamente modificado a niveles que ningún biólogo (ni siquiera Anita) podría calificar como vida (inteligente ya no digamos, porque antes de la reclusión ya teniamos asumido que el paciente de inteligente no tenía nada).
Tenemos que hacer notar que como en los mejores casos de reclusión voluntaria (nos referimos a Gran Hermano) el concursante paciente hizo "trampa" llevandose consigo material textual electrónico equivalente a varios meses de lectura de Internet y un dispositivo para facilitar su lectura (el paciente explica que a pesar de sus flamantes ojos nuevos no puede aún leer los compactos sin el uso de un aparato auxiliar que él denomina "Monje" aunque más bien tiene forma de ordenador portátil). A pesar de la gran cantidad de palabras por leer el paciente aclara que ni siquiera un 5% de todo el material ha llegado a sus ojos (y menos a sus ojos despiertos).
Pero al paciente no le fue suficiente y a pesar de los esfuerzos del personal del Centro consiguió zafarse de su desconexión tecnológica de las maneras más extrañas posibles, hasta llegar a la completa locura. Tenemos que destacar varios aspectos importantes del Centro: situado estratégicamente entre los montes gallegos es (posiblemente, a menos de que nosostros desconozcamos que el Centro es en realidad una franquicia) el único lugar de España donde la cobertura de telefonía movil es totalmente inexistente (incluso de la desaparecida Moviline, aunque algunos ancianos del lugar cuentan la leyenda de un tal Sir Beckham que habló con su movil y su camiseta roja desde el pueblo, pero su cambio de color parece que sumió al pueblo en la oscuridad de las comunicaciones móviles), por lo tanto el acceso a Internet es imposible (existe una linea física de teléfono en todo el centro, pero está destinada, suponemos, a emergencias). Pero el teléfono no es lo único que falta, a pesar de estar a escasos 3 km de un repetidor de señal de televisión las ondas no llegan a las cajas catódicas, al menos no correctamente (con suerte ves las cosas en blanco y negro y con cortes cada cinco minutos), algunos se atreven a señalar que algún tipo de magia negra invade la atmosfera del Centro e impide que las ondas electromagnéticas llegen hasta él. Alguno podría pensar que la Internet por satélite podría funcionar, pero desde la instalación del sistema N.U.B.E. para proteger a los pacientes del centro de las mortiferas radiaciones de la Cara Amarilla la tecnología por satélite es virtualmente imposible. El Centro dispone además de diversos perímetros de seguridad que impiden que el paciente escape físicamente, entre ellos podemos destacar que las únicas vias de entrada al Centro son caminos (nadie podría considerarlas carreteras) que en sus mejores tramos tiene un desnivel mínimo del 7% haciendo que el paciente (a pesar de sus múltiples intentos de fuga en un vehículo de dos ruedas accionado mediante sus propios músculos) no pudiese llegar más lejos de unos 4 km del pueblo (obviamente el repetidor se encontraba en otra dirección mucho menos accesible).
¿Cómo entonces se las arregló el paciente para obtener su preciada droga? En primer lugar pudo obtener varios ejemplares de prensa especializada (algunos realmente antiguos debido a la manía de la tienda de revistas del pueblo más cercano de guardar todo trozo de papel por viejo que sea) sobornando a varios empleados del Centro. Los folletines no duraban más de una o dos noches de avida lectura a la busqueda de más inutiles conocimientos, y entonces eran olvidados en un cajón. El paciente llegó a afirmar (palabras textuales): “me aburro como una ostra”, no sabiendo obviamente la divertida vida que llevan las ostras últimamente.
El aburrimiento excesivo provocó en el paciente un estado de idiotez suprema, pero en uno de los recorridos por el disco duro del portatil encontró comprimido en un archivo Zip algo que cambiaría su existencia: el Quake. Gracias a la desorganización general del individuo en estudio, que olvida sus backups del disco duro en el propio disco duro, pudo conseguir aplacar su aburrimiento con ¿el mejor? juego jamás diseñado (y ya tiene casi 10 años). Pero matar a demonios, soldados poseidos, zombies y demás elementos del universo de Quake no le fue suficiente, el paciente pensó que lo divertido no es jugar sino hacer el juego, asi que se pusó a ello.
Al final de las tres semanas el paciente tenia un visor muy básico de mapas de formato Quake, basicamente a base de programas en C y Python habia conseguido desensamblar correctamente (casi siempre) los diversos formatos del Quake: Pak, Lmp, Wad, Spr y por último Bsp. De los mapas el visor representa la geometría (arduo trabajo ya que el juego no utiliza aceleración gráfica y sus estructuras de datos son poco convencionales para lo que un programador espera, aunque algunas soluciones son muy ingeniosas [Carmack, ¿como diablos te inventaste los indices negativos en un array para dar la vuelta al orden de los vertices en una arista?]). Para lo que falto tiempo, o conocimientos, fue para hacer funcionar el sistema de visibilidad de Quake (basado, como indica la extensión del archivo, en arboles BSP, aunque la tarjeta gráfica movia sin problemas los niveles más complicados) y el uso de las texturas en los polígonos (el paciente afirma que estaba casi a punto de descubrirlo, que le faltaba el último paso, luego añade una risa siniestra). Pero extrañamente el paciente se desespera porque no consiguió implementar un sistema de cámara que simplemente funcionara, con lo que el visor en sí es un asco ya que no permite 6DOF (bueno, sí los permite, pero vete tu a saber que combinación de teclas te lleva a la posición a la que quieres ir), todo ello debido a los pesimos conocimientos de algebra que el paciente consigue recordar de un año a otro.
En resumen, el paciente no ha sobrevivido ni mucho menos, aunque gracias a su ingente biblioteca de música se ha mantenido en un estado catatónico cercano al nivel de vida de los fungi, las amebas y Paco Porras. Después afirma que no volverá a abandonar su conexión por tanto tiempo nunca, sobre todo por el tostón de tener que leer miles de correos y número de similar de entradas en páginas web. Definitivamente es un caso perdido.
PD: Casi no me acordaba de como se escribía en una cosa de estas…

